Cajón de Sastre Hablamos de Libros

R de Rodari (II)

Abecedario de Gianni Rodari - Telar de Libros

Hoy os traemos la segunda parte del homenaje a Gianni Rodari por su centenario. Continuamos con nuestro alfabeto y os descubrimos seis nuevas facetas de su vida y su obra. ¿Preparados?

F de Fantástica

Arte de inventar. El término fue descubierto por Rodari en sus lecturas de Novalis, tal como cuenta en el prefacio a la Gramática de la fantasía. Tras encontrar en las técnicas surrealistas un modo de trabajar la Fantástica de Novalis y de practicar distintos procedimientos de escritura, recoge sus experiencias en su Cuaderno de Fantástica. En él ‘tomaba nota, no de las historias que contaba, sino del modo como nacían, de los recuerdos que descubría o creía descubrir, para poner en movimiento palabras e imágenes’.

Este Cuaderno está en el origen de sus experiencias en los 60 con el Movimiento de Cooperación Educativa, y de la futura Gramática de la fantasía.

Un día, en los Fragmentos de Novalis (1772-1801), encontré aquel que dice: ‘Si tuviésemos una Fantástica, así como tenemos una Lógica, estaría descubierto el arte de inventar’. Era hermoso. Casi todos los Fragmentos de Novalis lo son, casi todos contienen iluminaciones extraordinarias.

Gramática de la fantasía, 1973

G de Gramática

La Gramática de la fantasía, libro fundamental de Rodari y un clásico de la literatura pedagógica, se publicó en 1973. Subtitulado Introducción al arte de contar historias, recoge ‘algunos modos de inventar historias para niños y de ayudar a los niños a inventar por sí solos sus propias historias’.

El libro se publicó como reelaboración de una serie de conversaciones que tuvieron lugar en unos encuentros con maestros en Reggio Emilia en 1972. Según el propio Rodari, en ellas ‘presenté en forma, por así decir, concluyente y oficial, todos mis secretos del oficio’.

Ediciones de Gramática de la fantasía en italiano - Enaudi

«Todos los usos de la palabra para todos», me parece un lema bueno y con agradable sonido democrático. No para que todos sean artistas, sino para que nadie sea esclavo.

Gramática de la fantasía, 1973

La Gramática es fruto del interés de toda una vida por la infancia, la imaginación, las palabras y el juego. Refleja las experiencias de Gianni en el uso de distintas técnicas de creación de historias, y sus encuentros y trabajos con escuelas, niños, maestros, y padres a lo largo de los años.

H de Hans Christian Andersen

En 1970 Gianni Rodari recibió el premio Hans Christian Andersen, el máximo galardón de la literatura infantil. Ese mismo año Maurice Sendak resultó premiado en el apartado de ilustración.

La concesión del premio contribuyó a aumentar la difusión internacional de sus obras, en España entre otros países.

Hace falta tener mucha fantasía, una gran imaginación, para ser un gran científico -para imaginar cosas que todavía no existen- para imaginar un mundo mejor que aquel en el que vivimos y poner manos a la obra para construirlo.

Discurso de aceptación del premio Andersen, 1970

I de Italiano

Durante la Segunda Guerra Mundial, en 1941, y debido a las escasas oportunidades laborales, Rodari pidió trabajo en la Casa del Fascio para lo que tuvo que afiliarse al Partido Fascista. En 1943 fue llamado a filas y destinado a una unidad de Sanidad en Milán. La muerte de dos amigos muy cercanos y el internamiento de su hermano Cesare en un campo de concentración alemán le hicieron aproximarse a la resistencia y entrar en la clandestinidad. En 1944 se afilió al Partido Comunista Italiano (PCI).

Su afiliación al PCI estuvo ligada a los comienzos de su carrera como periodista. También a sus viajes a la URSS y a la popularidad que sus historias alcanzarían en este país. A partir del año 1956 Rodari comienza a sentirse incómodo como dirigente político y periodista en los órganos oficiales del PCI, con los que choca especialmente en el campo literario y creativo. Su evolución ideológica le llevará hacia un periodismo político no adscrito a ningún partido, y a la utopía como generadora de la capacidad de criticar y cambiar el mundo en lugar de adaptarse a él.

J de Juego

El juego es el elemento central de la teoría y la práctica de Rodari, que apostó por él como expresión más natural de la infancia. A través del juego Rodari anima a los niños a expresar sus conflictos, sus sueños y su manera de ver el mundo.

Todas las propuestas de Rodari en la Gramática de la fantasía se prestan a ser jugadas. El juego, además, da nombre al capítulo 10, Viejos Juegos, que presenta una técnica consistente en recortar titulares de periódicos y mezclarlos al azar. Por este medio conseguimos noticias de acontecimientos absurdos, sensacionales o divertidos (con la misma técnica con la que Rodari construye noticias los surrealistas construían poemas).

Centenario Gianni Rodari - Telar de Libros
viejos juegos… – fotografía: Telar de Libros

L de Literatura

Gianni Rodari llegó a la literatura infantil a través del periodismo. En su primera etapa, en los 50, marcada por el compromiso político, encontramos títulos como La flecha azul, Pequeños vagabundos o Las aventuras de Cebolleta. Tras esta se abrirá una segunda época caracterizada cada vez más por su interés por la pedagogía y el lenguaje. En esta segunda etapa, a partir del año 60, ya vinculado a la editorial Enaudi, podemos destacar Retahílas de cielo y tierra, Cuentos por teléfono, Atalanta, El libro de los errores o La tarta voladora. En su tercera época, iniciada en el año 73 con Cuentos escritos a máquina, encontramos una escritura más libre y una mayor complejidad lingüística. Durante estos últimos años escribe títulos como Érase dos veces el barón Lamberto, o El juego de las cuatro esquinas, publicado póstumamente.

Rodari acercó a la literatura infantil temas y personajes ignorados hasta entonces. Dio voz y cabida a obreros, campesinos, pescadores, emigrantes, jubilados, maestros y estudiantes. También introdujo en sus relatos objetos y acontecimientos cotidianos, y trató temas que le preocupaban y que preocupaban a los lectores de su época: la realidad social y sus injusticias, la cultura y la música, la infancia, la familia y la escuela. Su escritura parte del convencimiento de que cualquier tema puede interesar a los niños, aunque hay que encontrar el punto justo para presentarlo. Otro aspecto fundamental que la caracteriza es la práctica de escribir con los niños además de para ellos. Un último punto esencial para entender su obra es la recuperación y recreación de los personajes y estructuras de los cuentos clásicos infantiles y de la literatura popular de tradición oral.

Con sus obras de ficción, pero también con sus aportaciones teóricas, Gianni Rodari contribuyó a romper las fronteras entre la Literatura infantil y la Literatura sin adjetivos.

R de Rodari - L de Literatura - Alfabeto de Rodari - Telar de Libros

M de Maestro

Gianni Rodari se diploma como maestro con sólo 17 años, en 1937. Sus primeras experiencias, dando clase a un grupo de niños judíos alemanes llegados a Italia para huir de los nazis, se mencionan al principio de la Gramática de la fantasía. Entre 1939 y 1941 da clases en distintas escuelas, donde inventa historias para sus alumnos ayudándose de las técnicas surrealistas descubiertas a través de la revista Prospectiva. Su experiencia como maestro le lleva a ser elegido como responsable de la página dominical del periódico L’Unitá, de Milán, donde comenzará a escribir retahílas y cuentos cortos.

El interés de Rodari por los problemas educativos le llevó a colaborar durante los años 60 con el Movimiento de Cooperación Educativa (rama del movimiento Freinet) y a dedicarse casi en exclusiva al trabajo con niños, maestros y escuelas durante los años 66 al 69. Su actividad en este campo, además de ser el germen de la Gramática de la fantasía, le llevó a ser considerado como uno de los grandes renovadores de la pedagogía.

Los maestros también tienen un lugar en los relatos de Rodari para niños, donde aparecen como personas preocupadas por sus alumnos y entregadas a su labor de educadores.

Debía de ser un pésimo maestro, mal preparado en su tarea, y que tenía en la cabeza de todo […] salvo la escuela. No obstante, no fui tal vez un maestro aburrido.

Gramática de la fantasía, 1973

Con la M de Maestro cerramos la segunda entrega de nuestro repertorio alfabético documental dedicado al centenario de Gianni Rodari. Si os está gustando nuestro homenaje os animamos a compartirlo con otras personas, y esperamos volver a veros por aquí la próxima semana.

Aquí podéis encontrar las demás entregas de la serie:

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