Hoy os voy a hablar de un libro que se llama El pequeño vampiro, de Angela Sommer-Bodenburg, publicado por Alfaguara.
Este libro cuenta la historia de un niño llamado Anton que se hace amigo de un vampiro, que se llama Rüdiger. Rüdiger vive en un cementerio con su familia, escondidos en una cripta subterránea para que no les encuentre el guardián del cementerio, Geiermeier. Anton y Rüdiger se conocen un sábado por la noche en que los padres de Anton están en el cine, cuando Rüdiger entra volando por la ventana. Anton al principio se asusta, pero pronto se hacen amigos cuando Anton le presta un libro a Rüdiger: Drácula. A partir de ahí corren muchas aventuras juntos. Anton va conociendo a la familia de Rüdiger, aunque a algunos preferiría no conocerlos. Y Rüdiger conoce a los padres de Anton, pero camuflándose, porque no creen en vampiros.
Este libro me ha gustado mucho porque pasan cosas muy entretenidas. El primer capítulo me dio un poco de escalofrío, pero luego ya me acostumbré. Los dos personajes que más me han gustado han sido Anton y Rüdiger. Anton porque se inventa muy buenas excusas para ir a sitios con Rüdiger, tan buenas que no sabes cómo se le ocurren. Rüdiger es a veces torpe, a veces gracioso y a veces se queja y me recuerda a mí. Mi parte favorita del libro es cuando Anton va por primera vez a la cripta y conoce a Lumpi, el hermano mayor de Rüdiger, y a Anna, su hermana pequeña.
Este es el primer libro de la serie de El pequeño vampiro. De los que he leido hasta ahora, el que más me ha gustado es El pequeño vampiro se va de viaje, aunque os los recomiendo todos. Son los mejores libros que he leído hasta ahora. Lo recomiendo para niños que leen mucho a partir de 8 años y para niños que leen poco a partir de 9. Es una buena lectura para todo el año.

¡Cómo mola este libro! 40 años después de habérmelo leído aún lo recuerdo, y sobre todo recuerdo lo bien que lo pasaba y cómo me reía con las aventuras de los dos. Un clásico entre los clásicos 🙂
Un clásico, efectivamente, que además aguanta estupendamente el paso del tiempo 🙂