En una época en la que los datos están por todas partes, con un inmenso negocio basado en su obtención sin compensación económica, a cambio de servicios ‘gratuitos’, y con cada vez más tecnologías dedicadas a su visualización, la preparación de dos nuevos proyectos me ha llevado a toparme con dos ejemplos de visualización en los que los datos, más que en moneda de cambio, se convierten en material artístico, y que hoy me gustaría compartir en este Telar.
1914-2014, de Marta PCampos, y Dear Data, de Giorgia Lupi y Stefanie Posavec, son dos aproximaciones muy diferentes pero igualmente poéticas a la recogida de datos y a su visualización que, en ambos casos, han resultado, creo que no de forma casual, en una publicación en forma de libro.
1914-2014: Diccionario cementerio del español es exactamente lo que su nombre indica. Un diccionario que recoge palabras ya invisibles por haber desaparecido del Diccionario de la Lengua Española. Ante la pregunta ¿cómo podemos buscar en el diccionario una palabra cuya existencia desconocemos? la respuesta es darle un lugar físico a esas palabras, recogidas en un diccionario en dos tomos que es un libro de artista, un proyecto de visualización de datos, un cementerio de palabras, un homenaje al libro como objeto en un momento de gradual desaparición no solo de las palabras sino de los diccionarios físicos que las contienen, y también una reflexión sobre la memoria y las palabras desaparecidas. El proyecto se completa con un foro que contiene todas las palabras desaparecidas, con sus definiciones, en el que cualquiera puede comentar sobre estas palabras muertas y así mantenerlas vivas, en un ejercicio que amplifica su alcance sin contradecir su espíritu.
Dear Data, por su parte, recoge los datos registrados durante un año por las diseñadoras Giorgia Lupi, residente en Nueva York, y Stefanie Posavec, residente en Londres. Concebido como un documental de su día a día, durante 52 semanas Giorgia y Stefanie recogieron datos sobre sus vidas, a razón de un tema por semana, los representaron en postales (visualización en el anverso, cómo leerlo en el reverso) y se los enviaron la una a la otra.

Como el anterior, un proyecto de ida y vuelta entre lo analógico y lo digital que primero cobró cuerpo en las postales enviadas, posteriormente fue registrado en una web desde la que, de nuevo, invitar a cualquiera a emprender una aventura similar, y finalmente se convirtió en un libro que se puede leer no solo como un libro de arte sino también como una obra epistolar que homenajea y retoma una tradición también en proceso de desaparición. Un proyecto cuya filosofía argumenta, según las propias palabras de Giorgia y Stefanie que, en vez de usar los datos para ser más eficientes, es posible usarlos para ser más humanos y conectar con los demás y nosotros mismos a un nivel más profundo y que, a nivel artístico, adquirió suficiente entidad como para pasar a formar parte de los fondos del MOMA en 2016.

1914-1924 y Dear Data: dos proyectos muy diferentes que nos permiten pensar en otras formas de hacer fuera de las lógicas únicas de la sobreexplotación, formas en las que el cuidado tiene lugar y las preguntas son más importantes que las respuestas. Os invito a explorarlos y a usarlos como punto de partida para la reflexión y la curiosidad.
Data is the beginning of a story, not the end, and should be seen as the starting point for questioning and understanding the world around us, instead of seeing it as the definitive answer to all of our questions
Stefanie Posavec y Giorgia Lupi, Dear Data
